Licenciada y Profesora en Psicología, egresada de la Universidad Nacional de La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina.
Trabajo en clínica de adultos con orientación psicoanalítica.
Acompaño a personas que atraviesan momentos de angustia, ansiedad, crisis vitales, dificultades vinculares, duelos, experiencias traumáticas, autoexigencia, pensamientos intrusivos o situaciones que empiezan a sentirse difíciles de sostener en soledad.
Desde los primeros años de mi ejercicio profesional profundicé especialmente en la clínica de la ansiedad, los ataques de pánico, la hipocondría y los estados de hipervigilancia.
No porque entienda la ansiedad como un problema aislado.
Sino porque muchas veces es una de las formas en las que algo que venía siendo difícil de procesar empieza a manifestarse.
Puede aparecer en el cuerpo.
En pensamientos que no frenan.
En el miedo a perder el control.
En la dificultad para dormir.
En la sensación de estar desconectada.
En la necesidad de controlar todo.
O en una vida que empieza a organizarse alrededor de evitar aquello que genera angustia.
Por eso no trabajo únicamente para que el síntoma desaparezca lo antes posible.
Me interesa entender qué está expresando, qué lo sostiene y qué necesita esa persona para empezar a vivir de otra manera.
Me recibí como Licenciada y Profesora en Psicología en la Universidad Nacional de La Plata.
Orienté mi formación hacia la clínica de adultos desde una perspectiva psicoanalítica.
Me formé y sigo formando en la Institución Fernando Ulloa, donde también realizo entrevistas de admisión y participo en espacios vinculados con la formación clínica. También he participado de congresos, ateneos, seminarios diurnos y encuentros en las distintas escuelas de formación analítica.
Continúo profundizando mi práctica a través de supervisiones, formación permanente y espacios de estudio.
Actualmente trabajo de forma online con personas adultas.
No creo en respuestas rápidas para problemas complejos.
Tampoco creo que todo se resuelva acumulando técnicas.
A veces una herramienta concreta puede ayudar a atravesar un momento difícil.
Pero una psicoterapia implica algo más profundo:
poder poner en palabras lo que pasa, reconocer qué se repite, entender qué lugar ocupás en determinados vínculos y construir nuevos recursos para afrontar aquello que hoy te desborda.
Cada tratamiento es distinto porque cada historia también lo es.